07.02.10 MARIO VIRGILIO MONTAÑEZ
'Metrópolis', prodigioso libro de imágenes
El Festival de Teatro de Málaga recibe en el escenario del Cervantes una valiente adaptación escénica del clásico de Fritz Lang
[…]actores y bailarines se conjuran, con música en directo, a ofrecer un poema visual que es a la vez una epopeya de redención y revolución.[…]
Paco Inestrosa LA OPINION DE MALAGA 9/02/2010
[…] El trabajo de ambientación, en el que se utilizan elementos milagrosamente simples, una pantalla sobre la que proyectar los carteles escritos con los textos, y tras el cual se trasluce toda la acción, unida una iluminación excelente, apenas algún decorado y una rampa, centran la atención en el logrado trabajo de reproducción cinematográfica de los actores y bailarines. Realmente lo más sorprendente de este espectáculo es precisamente su simplicidad –que no su sencillez-, y cómo logra aunar todos los elementos teatrales para transmitir la sensación de grandiosidad.
Hay una visión externa que ha tenido muy claro el objetivo a la hora de reproducir las sensaciones que en su momento debió ofrecer la misma en la gran pantalla a los espectadores de la época. No cabe duda de que el trabajo gestual conseguido por los actores es excelente, milimétrico, casi de fotograma y que las coreografías añadidas acompañan perfectamente ala ambientación, sugiriendo entre ambos con verosimilitud todos los pormenores y rasgo históricos de la novela y película, incluso de la estética y el pensamiento de una época y una corriente cultural.
La creación musical que acompaña todo el tiempo la representación –eso sí de autor contemporáneo-, potencia en gran parte esa sensación grandilocuente y tremendista de la escena, en una composición muy bella por otra parte. […]
Pablo Bujalance Malagahoy.es 08.02.2010
http://www.malagahoy.es/article/ocio/626457/expresionismo/movimiento.html
[...]una propuesta de factura aragonesa y ambición europea, una lectura de la Metrópolis de Fritz Lang que constituye uno de los episodios más felices de la presente edición del certamen, que ya va tocando a su fin. Su equilibrio es modélico: la imagen en movimiento, como factor de asombro, es incorporada con pulcritud y artesanía en un montaje interdisciplinar que tiene mucho de homenaje pero más de inventiva y luz propia […] La asombrosa música de Víctor Rebullida, interpretada por el Grupo Enigma de Zaragoza (habría sido un verdadero lujo contar con los maestros en directo), aporta los filamentos decisivos para incrustar esta obra en ese terreno del ánimo que más se acerca a la imaginación.
ANTÓN CASTRO (HERALDO DE ARAGON)
10/04/2011
Che y Moche organiza un montaje muy completo, donde se mezcla el teatro (el mimo), la danza contemporánea, el cine y la música, en ese caso la música contemporánea, evocadora e intensa, de Víctor Rebullida... Che y Moche logra un espectáculo próximo a la ópera que cuenta con una orquesta en directo, dirigida por José Marco. La pieza crece instante a instante, la pieza y las encrucijadas de la narración –donde intervienen elementos futuristas, hombres máquinas, mujeres libidinosas, estancias condenadas, incluso un científico más o menos loco, etc.-, y acaba muy arriba: plena de emoción y de romanticismo, y con un desvío hacia el final feliz.
‘Metrópolis’ posee fuerza, belleza, intensidad crítica al poder y una sugerente puesta en escena.
Comentario de Sonia, una espectadora
http://llarindehojaroja.blogspot.com/2009/02/metropolis-teatro-che-y-moche.html
[…]
El argumento nos contrapone dos mundos bien diferenciados, como los de hoy en día, en el que unos pocos viven bien (Fredersen, dueño de los obreros, Freder, su hijo, Josaphat o Rotwang) y otros, los más, arrastran penosamente su mísera vida en el subsuelo. En este sentido no puedo evitar pensar en Días de Reyes Magos de Emilio Pascual y las continuas alusiones al metro, paradigma del infierno y la oscuridad. Es lo que encontramos en Metrópolis, infierno en el que se introduce Freder persiguiendo la hermosa aparición de María. La iluminación y puesta en escena de la obra no puede ser más acertada. El escenario está siempre en penumbra, con focos de luz amarilla y opaca que centran la atención en determinados puntos, otras veces contribuyen a crear esa atmósfera angustiosa. Porque esa es la sensación permanente del subsuelo. Los obreros se mueven en el escenario como autómatas, apenas se distinguen unos de otros, con movimientos rítmicos y primitivos, con la cabeza agachada, los hombros caídos. El trabajo inhumano que realizan bajo tierra viene representado por un obrero moviendo sus brazos de forma enérgica a la manera de las manecillas de un reloj. Da la sensación, junto con la música que semeja el continuo martilleo de las máquinas, de que pasa el tiempo y pasa la vida bajo el yugo de ambos: los minutos y el trabajo. No pude dejar de mirar el fuego, conseguido a través del fluir del humo por delante de los focos bajos: parecía un suelo en llamas. Así como la estrategia de colocar una fina cortina transparente en la que se proyectaban las partes noveladas de la historia muda.
[…]
Por otro lado también resulta interesante la figura de María en su doble vertiente: es la encargada de proporcionar paz y esperanza entre los obreros, que la veneran. En las escenas en las que ella proclama su mensaje a los trabajadores, estos cobran vida y sus movimientos se dulcifican y se tornan armoniosos. No así cuando ella, cargada de odio contra el científico Rotwang y el señor Fredersen, los conduce hacia la destrucción de su mundo, mediante bailes desgarrados y violentos.
Sólo puedo hacer una recomendación a los que leéis el blog. Id a ver la obra si tenéis la oportunidad. No os dejará indiferentes. […]
Julio Castro - la República cultural.es 10 de diciembre de 2010
https://larepublicacultural.es/article3563
[…] el trabajo escénico consigue transmitir a este espectador, un ambiente muy cercano a lo que Lang quiso hacer, a esos dos mundos, a esa explotación desde el poder, que llevan a la desdicha, pero también a la rebelión, que encabezará o generará quien fue utilizada para someterlos, pero también quien se aprovechó de las gentes del submundo gracias al poder paterno. Una síntesis de la visión del siglo XXI en esos años ‘20, que el compositor musical recuerda a ritmo de charlestón cuando se ambienta en fiestas, pero que ofrecía una visión de la gran urbe como un peligro, que se vería de manera contraria a partir de la siguiente década, cuando la historia nos muestra el descubrimiento de la opresión en el medio rural: ambos puntos de vista muy centrados en los postulados de la nueva burguesía del siglo XX, pero con un reflejo siempre constante en la ficción del futuro y la tecnología, que contribuiría a marcar este trabajo de Fritz Lang.
Desde el sufrimiento a la rebeldía, pasando por la adoración, son bien reflejados en el comportamiento, en los rostros, en la composición de grupo, o en los dúos que nos ofrecen. Esta puesta en escena promete una hora de calidad en todos los sentidos. […]Hoy este trabajo de Murillo, Lozano y Rebullida, homenajean en su justa medida al cineasta, pero también ponen el máximo esfuerzo, incluso en el mínimo gesto: aunque la realización del cine sea muy distinta de la del teatro, la música o la danza.
Comentario de Valero Angel Serrano Mercadal
https://www.facebook.com/ValeroASM/posts/pfbid02LWmV3muPTZ1QeBEmW241oHo2kBgoDGJJz4C6psdXcc7Thpifzd9QgGx5Fz41LfiRl
[…]La iluminación y los recursos técnicos imitan perfectamente la experiencia de estar viendo una película de cine.
[…] La obra es muy ágil, los cambios de escena son rápidos y estás todo el rato pendiente. Mi felicitación a todo el equipo, en las fotos saldrán los nombres. Por cierto, esta obra tuvo el premio Max de teatro al mejor espectáculo revelación en 2010, no hablamos de cualquier cosa.
[…] Y una mención especial para la música de Victor Rebullida, me ha gustado mucho, por sí sola ya sería un concierto muy bueno que merecería la pena.
Bueno, pues ya podéis suponer lo que voy a decir, que es completamente recomendable y hay que ir a verla, es uno de los mejores espectáculos que he visto […]







